Nos vamos al pasado, tanto por su estética como por el uso del concepto trueque, de lo más universal y de lo más antíguo en este nuestro mundo. Me llama la atención el tratamiento de estas gráficas y sobre todo, que la marca no tenga mucho protagonismo, salvo por la lata...un poco demasiado discreta para mi gusto...
¿qué os parece?


¿de verdad daríamos cualquier cosa por una pepsi?